Conectados con la danza

El pasado viernes 10 de septiembre, se realizó el primer encuentro virtual del Diplomado Nacional, una iniciativa del área de danza del Ministerio de Cultura, en el que participaron formadores de todo el país. Este espacio permite la conjugación de la danza y la pedagogía, para fomentar escenarios de reflexión desde la relación con el cuerpo, el territorio y la escuela. Durante este encuentro, los asesores, socializaron su plan de trabajo y realizaron actividades de autorreconocimiento, que llevaron a los formadores a preguntarse ¿qué los impulsó a danzar?, ¿por qué se fijaron en ese universo?, ¿cómo es su relación con el cuerpo y de qué manera integran lo físico, lo emotivo y lo sensorial ? , esto permitió poner en diálogo los diversos lenguajes de la danza y su relación con las dinámicas territoriales.

Este proceso de formación, busca la orientación autónoma de acciones formativas en las escuelas comunitarias, casas de la culturas, escuelas municipales, instituciones educativas e iniciativas de escuelas privadas, valorando la pluralidad de metodologías, las expresiones culturales, la identidad de cada comunidad o sujeto, y fomentando la práctica de la danza desde una perspectiva amplia, viva y en movimiento, que potencie el contacto con el cuerpo y las emociones.

Así se vivió en el módulo de pedagogía

El primer encuentro de este módulo, estuvo guiado por la asesora y formadora, Wilma Quevedo,  quien abordó a partir de ejercicios prácticos, la temática de «reconocimiento del cuerpo en su dimensión sensible». Aquí, los formadores dibujaron la primera visión que tuvieron de la silueta de su cuerpo y marcaron con colores diferentes, las partes que más les gustan, las que más conocen y las que menos les gustan, con el fin de compartir su percepción sobre este y reflexionar sobre por qué fijan su atención en esas partes y no en otras.

Durante el ejercicio, los formadores escribieron un pequeño párrafo de agradecimiento  y exploraron los vínculos que han tejido a lo largo de su vida con este primer hogar que habitan, llamado cuerpo.

Esta práctica amplía las posibilidades educativas y el surgimiento de nuevas experiencias y poéticas del movimiento.

Así se vivió en el módulo de creación

El asesor y formador, Pedro Murillo, presentó este primer encuentro, llamado, «Identificación y reconocimiento de símbolos», orientado a indagar sobre la investigación en danza como principio dinamizador en los aspectos formativos y creativos. En un primer momento , los formadores pensaron  cuáles son esas rutas o caminos que tienen para crear y qué influencia ejerce el entorno en el sujeto que danza, cómo es su relación con los elementos naturales, culturales y sociales, y de qué manera se construye la noción de identidad.

En este espacio, el asesor desarrolló la dinámica de «El semáforo creativo», para ir conociendo la relación que tienen los formadores con los símbolos. Cuando decía amarillo, los formadores debían compartir una palabra que los identificara, azul, un objeto simbólico de importancia en sus vidas y rojo, cantar una canción.

Para cerrar este primer encuentro, el asesor hizo énfasis en la importancia de continuar cultivando el asombro y encontrar en la creación, una oportunidad lúdica para ampliar la mirada de esa expresión vital que es la danza. 

 

5 comentarios sobre “Conectados con la danza

  1. La danza para el niño y el joven debe ser enseñanza en forma pedagógica es por eso que el maestro debe estar preparado para enseñarle su conocimiento en el aula. Y la práctica debe de ser aplida con nuevos métodos de investigación.

  2. El niño, niña o joven, independiente si gusta o no de la danza, llega con una curiosidad y con la duda, esta en el formador saber motivar y cautivar en ese cuerpo, esa alma lo diferente y libre que puede llegar a ser la danza, debe en su momento que el (ella) se enamore de la danza, sea para tomarla como su actividad y labor de vida, o como espacio de olvidarse de todo ese mundo que lo rodea y le crea estrés. El formador u orientador es mas que eso, él debe mas que formar bailarines, es formar personas sensibles y consientes de su labor en una sociedad, logrando en si que acepte, reconozca y respete la cultura de su territorio y del país.

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