En Tumaco vive la familia de la danza

Mientras ella se acaricia tiernamente la panza, dice a sus compañeros: “yo soy Tumac y mi hijo va a ser Tumac”, otra mujer le contesta: “mi mamá bailaba; yo canto y bailo; mi hija va a cantar, bailar y tocar música”. Y cualquiera pensaría que son solo palabras, pero la escuela comunitaria de San Andrés de Tumaco es una familia de familias, literalmente. Está conformada por 14 grupos de danza y un consejo de mayores, del cual hacen parte las cuatro organizaciones con mayor trayectoria en el arte y la cultura tumaqueñas: la Corporación Artística Danzas Ecos del Pacifico -CADEP-, la Fundación Tumac, la Fundación Manglaria y la Corporación Afrocolombiana Calipso. En estas cuatro familias han nacido los líderes de las organizaciones que conforman la escuela comunitaria, y actualmente su papel consiste en asesorar y acompañar estos nuevos procesos culturales con el fin de conservar y actualizar su legado cultural.

La escuela comunitaria se consolidó en el año 2018 para fortalecer los procesos formativos en Tumaco, hacer esfuerzos coordinados enfocados a la transformación social y el trabajo comunitario, y recrear el legado cultural tumaqueño. Las clases y presentaciones se realizan en todos los lugares imaginables: colegios, parques, huertas, calles y hasta las casas de los directores.

La coordinadora de la escuela y matrona de esta gran familia es Luz María Cortés Tenorio, quien recuerda que en su niñez recibió más de un castigo de sus padres por irse a ver bailar a Cesar Montano, que ensayaba a seis cuadras de su casa. Aunque sus piernas no le permiten bailar como antes, ‘Lucha’ no se aguanta las ganas y le roba a los años un poco de esa pasión que le ha dado sentido y lugar a su vida en Tumaco.

Y lo cierto es que es difícil aguantarse las ganas de bailar en una clase de Wilfran Barrios, encargado de orientar el módulo de creación en el Diplomado del Programa Danza Viva, un espacio académico de reflexión pedagógica orientado al fortalecimiento de los procesos metodológicos, estéticos y de apropiación de la práctica danzaria del país. Papayas, mandarinas, manzanas, cantos, interjecciones, sonidos guturales, músicas tradicionales y contemporáneas del mundo… todos estos elementos conforman un ambiente lleno de estímulos para la creación: al entrar al salón y sentir los aromas, sabores y sonidos, se adivina la propuesta de Barrios y su enfoque pedagógico.

Barrios es fundador de la Corporación Cultural Atabaques, en Cartagena; licenciado en Educación básica en Danza y actualmente termina su maestría en Estudios Teóricos de la Danza en la Universidad de las Artes ISA, en Cuba. En su visita a Tumaco, en la Escuela de Música ubicada en barrio Nuevo Horizonte, recibió a cerca de 25 encargados de liderar los procesos formativos en la escuela comunitaria, con quienes compartió su sensibilidad y experiencia: “propongo construir el conocimiento desde el cuerpo, desde el territorio. No me interesa traerles mis conceptos de lo que es la creación, sino provocarlos para que ellos desarrollen unos propios, que les sean de utilidad. Por eso propongo trabajar la investigación y la creación desde lo práctico: que sientan, que observen, que recorran su territorio y miren qué es lo que necesitan”, asegura.

La metodología empleada en este módulo estuvo fuertemente enfocada hacia los retos y posibilidades de la creación colectiva. A diferencia de las academias o compañías, que se orientan en su mayoría por lineamientos definidos, las escuelas comunitarias deben vincular a los participantes desde sus intereses y encaminarse hacia la búsqueda de una identidad común. No es un camino fácil, pues implica conciliar intereses, negociar protagonismos, comprender al otro y sus propuestas; tareas que nunca están exentas de apasionamientos y animosidades. Tumaco no fue la excepción y Luz María lo sabe reconocer: “todavía como escuela tenemos muchas cosas por mejorar, por eso tener asesorías como la del profesor Wilfran nos ayuda mucho en el proyecto de consolidar lo que estamos construyendo”.

Conceptos como la coreografía, la planimetría, la representación, la interpretación, la forma y la creación; fueron abordados uno a uno para discutirlos, definirlos y asentarlos en la cotidianidad de Tumaco. Para esto, Barrios propuso un recorrido por diferentes sectores del centro, una especie de amplificación de lo que antes se había sugerido entre frutas y sonidos en el aula: ahora fueron los gritos de los lanzadores de coco trepados en las palmeras, la sensación de piel de gallina al transitar por primera vez entre las calles del Bronx, el olor del mar en el muelle mientras los cargadores transportaban macizos troncos de madera desde las lanchas, la sutil danza que surge de las manos de las piangüeras, el sabor del cacao tostado en el Festival del Chocolate de Tumaco.

Las palabras, los cantos y los sentidos estimulados fueron insumos para un laboratorio de creación colectiva; que se materializó en los cantos de Fernanda, los chistes de Jhonny, la cantaleta de Natalia, las convulsiones de Carlos y, en general, la combinación de talentos y sensibilidades de quienes participaron del diplomado. Al final del día, un brindis con cerveza y el compromiso general de continuar el diálogo entre cuerpo, territorio y movimiento; como formas de construir un ser colectivo por medio de la danza.

Diplomado Danza Viva En Tumaco

Flickr Album Gallery Powered By: WP Frank

2 comentarios sobre “En Tumaco vive la familia de la danza

  1. Muy bueno me ubique en 2 posiciones como espectador y se me erizaba la piel y como artista que estoy aprendiendo en este proceso siento que lo que hacenos los trabajadores de la cultura debe conocerse gracias a quienes se han dado a la tarea de hacer visible nuestro trabajó, gracias a aquellos que dejando su familia desde cualquier parte de Colombia llegan a está tierra a compartir experiencias y estimular nuestro trabajo

  2. Pingback:Tumaco vive la danza en las Peñas culturales – Programa Danza Viva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *